La independencia también consiste en dar un paso atrás

Léa Salamé ha dejado de presentar 20 Heures de France 2. Lo hace el mismo curso en el que se desarrollará la campaña de las elecciones presidenciales francesas de 2027. La decisión llega después de que su pareja, Raphaël Glucksmann, progresista y líder de Place publique, haya anunciado oficialmente su candidatura a la Presidencia de la República. La periodista ya había advertido hace más de un año de que, si Glucksmann daba el paso, ella abandonaría la pantalla. Ahora, ha cumplido su compromiso.

Salamé asumió presentar el informativo más importante de la cadena pública francesa en 2025, sustituyendo a Anne-Sophie Lapix, y su llegada al principal informativo de France 2 estuvo rodeada precisamente por las dudas sobre el posible conflicto de intereses que podía generar su relación con Glucksmann. Durante estos meses, la periodista ha defendido su independencia y ha insistido en que una relación sentimental no determina las opiniones ni el trabajo profesional de una persona. Sin embargo, tras los últimos sucesos, France 2 prepara a Jean-Baptiste Marteau como presentador.

Se trata en todo caso de una decisión acertada. Y no porque haya ninguna razón para pensar que Salamé no pueda ejercer el periodismo con independencia. Precisamente, ahí está la cuestión. No hace falta demostrar que un periodista vaya a actuar de manera parcial para reconocer que existe un conflicto de intereses que puede afectar a la percepción de su trabajo.

Durante una campaña presidencial, Salamé tendría que informar sobre Glucksmann, entrevistar a sus rivales políticos, analizar sus propuestas, hablar de sus resultados electorales y, eventualmente, entrevistar al propio candidato. Cada pregunta, cada titular o cada decisión editorial relacionada con él podría quedar bajo sospecha. Incluso si actuara con absoluta profesionalidad, una parte de la audiencia podría preguntarse si su relación personal ha influido en el tratamiento de la información.

La credibilidad de un informativo no depende únicamente de que sus periodistas actúen correctamente, sino también de que no existan circunstancias que permitan cuestionar razonablemente esa independencia. Apartarse protege a Salamé, pero también a toda la redacción y a la cadena. Permite que 20 Heures afronte la campaña presidencial sin esa sombra permanente.

La independencia periodística no consiste solo en saber separar la vida personal del trabajo. También consiste en reconocer cuándo una circunstancia personal genera un conflicto difícil de evitar y actuar antes de que se convierta en un problema de credibilidad.

Limitar los tiempos al ‘Cuarto Poder’ en época electoral

Dicen que el término ‘Cuarto Poder’ para referirse a la prensa fue acuñado el escritor y político Edmund Burke en el debate de apertura de la Cámara de los Comunes del Reino Unido. En su discurso, tras repasar los tres poderes de aquel momento en el parlamento (los representantes de la Iglesia, la nobleza y los políticos), Burke señaló a la tribuna de prensa para referirse al lugar donde se sentaba el cuarto poder, en referencia a la influencia que ejercían los medios de comunicación sobre el resto. Corría el año 1787. Otras fuentes lo apropian al ensayista Williamn Hazlitt o a Lord Brougham.

Con independencia de su autoría, el término no deja lugar a dudas. Se refiere al papel guardián que tiene la prensa para con la sociedad. Un objetivo que hoy en día cabe resaltar en un contexto donde abundan las noticias falsas, los rumores y los bulos. Realmente, esto siempre ha habido, pero la sociedad ha sabido detectarlas y, en cierto modo, eran asumidas, como las promesas electorales o algunas declaraciones políticas. La diferencia de ahora es que existe una desinformación constante que impide saber lo que es cierto de lo que no. Hay ya un grupo de personas expertas en hacer negocio económico y político de todo esto.

Nos acercamos a un nuevo escenario electoral: los comicios municipales, forales y, en algún caso, autonómicos. Volverá el debate de limitar los tiempos en los medios públicos, algo que actualmente recoge la ley electoral. Las noticias que se dan en los espacios informativos de radios y televisiones públicas están tasadas en función de la representación que haya obtenido en los pasados comicios el partido en cuestión. De esta forma, quedan bloqueados los criterios periodísticos de sus profesionales y el peso de la información se reparte en segundos de emisión. Y lo peor es que no parece que haya visos de cambio, a tenor de las bochornosas opiniones de dos exvicepresidentes, Pablo Iglesias y Carmen Calvo, en ‘El Ágora de Hora 25’ de la Cadena SER.

Así las cosas, a los medios públicos se les complica la tarea de fomentar la capacidad crítica de la ciudadanía y protegerla de la desinformación, con debates de calidad sobre cuestiones políticas, sociales, económicas o culturales. Tal vez, ese día un partido no haya celebrado un acto noticiable, pero tendrá sus segundos en los informativos porque le corresponde.

Uno de los principales difamadores contemporáneos, Donald Trump, insistió en su campaña electoral en que los medios eran “el enemigo del pueblo”. La respuesta de los profesionales de la información fue contundente. Más de 200 publicaciones estadounidenses salieron en defensa de la libertad de prensa, entre ellas The Boston Globe o The New York Times. A destacar, el posicionamiento de la revista The Atlantic: «La prensa no es ni el enemigo del pueblo ni su aliado, sino su propiedad». Difícil de entender esta intromisión política y electoralista en la buena praxis periodística.

La televisión del futuro: dos informativos multimedia

Los informativos de televisión, tal y como los conocemos, tienen los días contados. Los nuevos consumos de contenido audiovisual están cambiando y la audiencia ya conoce lo que es noticia antes de las 15:00 y las 21:00. Por lo que los noticiarios deberán ir más allá y aportar mucho más contexto a los hechos.

A este cambio, hay que sumar las plataformas sociales, como Twitter, Facebook o Instagram, que sirven para conectar con la audiencia y pedir su interacción. Así que no nos debe sorprender que vayan ganando peso editorial en sus ediciones.

La 2 Noticias, que acaba de cumplir 25 años, siempre ha sido un informativo innovador. Desde esta temporada, ya es un informativo transmedia, que usa plataformas como estas para contar historias inéditas, además de su emisión multiplataforma.

En España, no hay ningún caso similar, pero sí que use elementos multimedia para enriquecer el contenido. Está ocurriendo con Les notícies del matí de À Punt Média, que parte de una emisión radiofónica a la que incorporan otros elementos. A nivel internacional, Al Jazeera produce NewsGrid, el primer informativo interactivo y social. Ambos son ejemplos muy distintos, pero que usan los mismos ingredientes.

Les notícies del matí de À Punt Mèdia

El informativo matinal de À Punt es un ejemplo de crossmedia donde se cuenta lo mismo sin tener en cuenta la narrativa. Lo que hacen en la televisión de À Punt es retransmitir la emisión de la radio de su grupo. Está claro que es un producto para ahorrar costes de producción y no tener dos equipos, uno para radio y otro para televisión, trabajando a esa hora.

El programa se emite de lunes a viernes desde las 7:00 a las 10:00. Por lo que la radio, en pleno prime time a esas horas, es quien marca la pauta y después se intenta ‘tapar’ la imagen para la televisión. Para amenizar y dinamizar la realización, a la señal del interior del estudio de radio, le acompañan una ventana con tuits de la cuenta corporativa de los informativos y dos ‘scrolls’ con noticias del día y el tiempo por ciudades.

La presentadora lee el informativo desviando la mirada a la cámara de vez en cuando, como se hacía cuando no existía teleprompter. Al dar paso a un compañero con una crónica, si está en el estudio, se le pincha su cámara y si está en otra delegación, se tapa con un grafismo con su nombre y fotografía. Si hay que dar paso a un corte, se intenta que sea un total y tenga imagen. En la previsión del tiempo, se muestran los mapas elaborados para el espacio L’Oratge. Lo de mostrar unas imágenes por su espectacularidad, algo muy típico en televisión, aquí no tiene cabida porque la radio marca la escaleta.

Sin embargo, hay momentos vacíos de imagen, cuando suena un indicativo por ejemplo, donde se muestra el plano de la presentadora sin ningún tipo de intencionalidad. Además, a la conductora del espacio se le ve haciendo gestos propios de la radio constántemente para comunicarse con el técnico. Precisamente, donde más naturalidad cobra esta emisión, es en la tertulia y en la entrevista sobre las 9:00.

Este es un informativo típicamente matinal, que al partir de la radio no es imprescindible estar pegado a la pantalla. Aún y todo, deja claro que, para un contenido de calidad, los mensajes deben adaptarse al formato en que se vayan a emitir y que la convergencia mediática puede ser interesante en términos de trasvase audiencia, pero deja que desear en términos editoriales, si no se adaptan esos contenidos.

Les noticies del Mati A punt Media
La presentadora en el comienzo del informativo.

NewsGrid de Al Jazeera

El informativo NewsGrid del canal árabe Al Jazeera es una muestra de cómo se pueden usar las redes sociales para generar contenido y contextualizarlo, más aún cuando está en auge la autocomunicación, sobre todo, entre la clase política. Se emite cada día a las 15:00 (GTM) en televisión y redes sociales desde el Estudio 14 en las instalaciones del canal en Doha (Qatar). Live, Report, Connect & Explore es su lema.

En este noticiario, la escaleta la marca la actualidad, pero siempre enfocada a lo que se vive en las redes sociales. Las entrevistas en doble ventana se hacen a través de Skype y no hay colas, esas imágenes que se emiten con la voz en off del presentador. Se sustituyen por un carro de tuits en la ventana a la derecha. Los breves del informativo los proporcionan los propios usuarios de las redes y durante la emisión hay abierta alguna encuenta de cuyo resultado informan antes de finalizar.

Para todo esto, la presentadora pide cada cierto tiempo la participación de la audiencia a través del envío de preguntas para una entrevista. Después da paso a una compañera que es quien recoge la opinión de la audiencia, los temas del momento o las conversaciones más significativas. Esto también se hace durante la publicidad en la emisión por televisión, ya que no se corta el ‘streaming’ en redes sociales y se deja pinchada la imagen de una cámara a la que acompaña un rótulo con las vías de contacto con el programa.

Visualmente, el informativo aprovecha sus dos grandes videowalls para dar paso a los invitados o para dar paso a gráficos. Lo hace, además, inspirándose en las ventanas de un navegador, donde cada una muestra una realidad distinta. De ahí el significado del nombre del programa, NewsGrid, ‘Ventana de noticias’. Incluso los rótulos no llevan pastilla y son más grandes, para facilitar su consumo desde dispositvos portátiles donde las pantallas son más pequeñas.

Al Jazeera pone la tecnología y las redes sociales al servicio de un informativo, que a pesar ser parecido a uno convencional, el contenido proporcionado en directo lo hace innovador e interactivo.