La inocentada que seguimos sufriendo

Hace 6 años, el 28 de diciembre, se vivió la mayor inocentada nunca vista en televisión. El canal de información CNN+ desaparecía de nuestra TDT tras cesar sus emisiones a las 23:59. Aquí tenéis los últimos momentos de su último boletín que incluía la noticia de su propio cierre.

Esta democracia se quedaba un poco más coja. No solo porque perdía un medio de comunicación de tantos que se iban destruyendo por culpa de la crisis, sino que también era el único canal temático de información contínua privado. De esta forma, el espectro se queda únicamente con el Canal 24 horas de TVE, desgraciadamente, en manos del gobierno de turno.

La razón del cierre, según El País, fue la «renuncia a alquilar a Telecinco un canal para producir una oferta basada en la información. Esta opción formaba parte de los acuerdos de fusión entre Cuatro (de Prisa TV) y Telecinco (Mediaset) firmados en diciembre de 2009l». Y es que CCN+ surgió tras un acuerdo entre Turner Broadcasting System International, que es responsable de la cadena CNN, y Sogecable, medio dentro de Prisa.

Si algún día lo fue, hacer información en televisión no es rentable y más durante 24 horas diarias. La infraestructura que necesita contar las noticias en este medio visual es inmensa y muy técnica. En el proceso de elaboración, intervienen numerosas personas y varios equipamientos que se quedan obsoletos cada pocos años. Eso sí, el prestigio que da un espacio informativo es inmenso para el canal y cumple con dos de las funciones básicas: informar y generar opinión.

40 millones de euros en pérdidas sólamente en sus 3 años de emisión en la TDT y no encontrar un plan de viavilidad a medio o largo plazo fueron razones más que suficientes para cerrar CNN+. Una decisión tomada por los directivos empresarios de Prisa en el contexto de un sector que comercia con la información como cualquier otro bien más. Y para más inri, en esa misma frecuencia a las 00:00, comenzó a emitir otro canal 24 horas… pero de Gran Hermano. Las antípodas de un minuto a otro.

Para conocer más sobre este canal, recomiendo totalmente el libro de una profesional que trabajó aquí y que actualmente se dedica a la docencia, Esther Cervera, titulado CNN+. Mucho más que noticias.

El oasis de los informativos

El otro día trasncohé para ver La 2. Ese canal que sintonizan hasta 8 millones de españoles en algún momento del día. Muchos serán espectadores fieles de Saber y Ganar, otros de los grandes documentales y otros tantos de La 2 Noticias.

Sí, La 2 también tiene su propio informativo pero se emite de madrugada. De hecho, no tiene una hora de comienzo fija: hay días que empieza a las 00:30, otros a las 23:40 y otros a las 00:15. Es de los pocos programas que ha bailado tanto en la parrilla ya que también se ha llegado a emitir a las 20:30. Menos mal que Mara Torres, su presentadora, avisa de la hora por Twitter siempre.

A pesar de estos bailes de horarios, son unos 36.000 espectadores de media que conectan en su televisor con este programa, una cifra impensable en cualquier informativo convencional de una cadena privada. Porque La 2 Noticias es un oasis en la gran maquinaria de producir información. Tanto por su contenido como por su forma.

La 2 Noticias, hoy y antes.
La 2 Noticias, hoy y antes.

En este espacio tienen cabida temas sociales, humanitarios o internacionales, además de los marcados por la propia agenda. Da pie a la reflexión y a la interpretación de datos, bien porque el horario en el que se emite invita a ello o bien porque sus directivos así quieren que sea. Mientras que el resto de cadenas dedican gran parte del tiempo a sucesos, La 2 Noticias informa de la política internacional (un tema del que, por cierto, poco se habla) y de las repercusiones que tendrá a medio y largo plazo en nuestra vida cotidiana, sin dejar de lado también los datos macroeconómicos.

Además, la forma de contar todo esto es novedosa así como su realización. Presentan los titulares desde una tableta y a lo largo de su historia, sus presentadores se han dirigido al espectador de «tú a tú». Tal vez esto último sea algo a lo que ya estamos acostumbrados pero hace unos años no era así. Anécdota de ello es que Lorenzo Milá cuando presentó este informativo (antes de dar el salto al Telediario de La 1), se quitó la chaqueta y la corbata, y presentaba en camisa y jersey.

Los Telediarios y el resto de productos informativos de TVE sufren vaivenes hacia todos los lados en función del gobierno de turno, pero La 2 Noticias ahí sigue incombustible a las decisiones políticas que afectan en la gestión de la corporación y como cantera de los mejores periodistas de la casa. Entre muchos de ellos, Fran Llorente.

Llegó el momento de cortar las barbas

Cuando en los equipos ENG, el técnico de sonido cortó sus barbas, el cámara ponía las suyas a remojar. Y llegó el momento de recortar… Ayer se realizaron los primeros directos en una televisión estatal en los que el periodista se encontraba solo hablando a la cámara de un móvil que sujeta con un palo selfie.

Fue en la cobertura especial de La Sexta durante la jornada electoral de Estados Unidos que tuvo una duración de 14 horas. Desde las 00:30 que comenzó Al Rojo Vivo hasta las 14:15 que terminó. Como inciso, el tiempo que Ferreras pasa en ese plató daría para hacer un programa completo de Iker Jiménez.

Una situación que era cuestión de tiempo —y avance de la tecnología— que llegara conociendo la grave situación económica por la que pasan algunos medios de comunicación. Las asociaciones de periodistas llevan años denunciando el periodista «hombre orquesta» que escribe, graba, edita o se encarga del etalonaje. Vamos un «Juan Palomo; yo me lo guiso, yo me lo como» en toda regla.

Ya hace unos años que se prescindió de la figura del sonidista porque eran labores que podía realizar el operador de cámara (o eso decían los encargados de recursos humanos). Ahora parece que el periodista se puede encargar del contenido de la noticia y de su realización con la cámara.

El resultado se vio en directo. Una chapuza. Poca estabilidad de los planos con enfoques automáticos de la cámara del móvil y encuadres mal cogidos. Y es que solo le falta al periodista, que está pendiente de lo que dice, comprobar que tiene mucho aire por arriba o no está en el medio de la composición.

La cadena argumenta que, viendo la duración del especial, hubiera sido imposible realizarlo de «manera convencional» por los altos costes que supondría (enlaces con satélites a horas con mucha demanda, alquiler de unidades móviles, pagar a técnicos del lugar, etc.) y que de esta forma llegaban a lugares más inaccesibles al tratarse de un móvil. Una prueba piloto que los directivos calificaban como satisfactoria. Digo yo que satisfactoria en el sentido cuantitativo pero no cualitativo. Y, precisamente, en el periodismo no vamos sobrados de calidad.

Ana Pastor en Nueva York.
Ana Pastor fue una de las cobayas en esta experiencia piloto de La Sexta. | Imagen: El Confidencial Digital