Moviendo elementos del plató

Cada vez que veo un informativo, descubro que un elemento del plató es móvil. Parece que a los realizadores les gusta mostar al público y a la audiencia la tecnología o la grandeza del estudio de noticias. Bueno, y a quién no después de haber gastado un dineral en motorizarlos y robotizarlos. Pero lo mejor es que los mueven sin necesidad de ello, sólo por el #postureo de ser el mejor canal con las mejores noticias.

De momento, en los planos sólo he visto moverse a cámaras y videowalls. En el panorama de los programas españoles, los Telediarios de La 1 suelen mover -sobre todo en los cierres- el monitor gigante con el que dan paso a los directos. El programa de las mañanas de la misma cadena (como no, llamado Las Mañanas de La 1) estrenó la semana pasada plató y, como no, ahí tiene su monitor móvil que va de atrás para delante.

Las noticias de Antena 3 tienen móvil la plataforma de la mesa, que rota sobre su eje, para mover a los presentadores sentados a la zona de la pantalla o a la zona de la redacción. Aun así, nunca se ha visto en directo cómo se movía.

Fuera de España, los ejemplos aumentan. Desde la BBC (que sigue enseñándonos los secretos de su Broadcasting House) hasta el Channel 10 de Israel. En el caso de la primera son sus cámaras robotizadas que no necesitan de un técnico en plató que las controle ya que se hace todo desde el control de realización.

 Aquí podéis ver todos los ejemplos que os he puesto.

La profundidad con gran angular

En televisión se deforma mucho la realidad. No sólo me refiero a que se deforma la realidad informativa -que también-, sino a que se deforma la realidad que captan las cámaras.

La primera vez que entré en un plató de televisión, me sorprendió lo que cambiaba de verlo en casa, a verlo con mis propios ojos. También me quedé alucinado la primera vez que entré en el hemiciclo del Congreso de los Diputados o en el del Parlamento Vasco. En pantalla, todo parece más grande y más amplio.

El truco más usado para agrandar estos espacios reducidos es usar objetivos de cámara llamados «grandes angulares». Estos objetivos tienen una distancia focal menor a la del objetivo normal, resultando un ángulo de visión mayor al de la visión humana. Esto se traduce en que la perspectiva se exagera, las líneas se distorsionan y la profundidad de campo aumenta. El gran inconveniente de este objetivo es que cuando deforma esas líneas, lógicamente, también deforma los objetos que hay.

 Veamos en la práctica varios ejemplos con platós de televisión. Estos dos son los platós de los servicios informativos de ETB, la televisión pública vasca.

 En este primero, fijémonos en la imagen de la izquierda tomada con una cabeza caliente cuyo objetivo es un gran angular. La E, la T y el monitor se deforman y se alargan de una forma espectacular si la comparamos con la segunda imagen, la real, tomada con mi cámara de fotos de objetivo normal.

Otra apreciación es que el lugar que ocupa el presentador trajeado parece estar bastante alejado, pero no es así. Como mucho estará a cuatro metros de la cámara.

 Algo similar pasa en este segundo ejemplo. Aquí lo que se deforma son los laterales de la mesa, el mapamundi plasmado en el decorado de la derecha y el logo de ETB, en el de la izquierda.

Concretamente en estos dos casos, también para dar una mayor sensación de profundidad, se han elegido fondos blancos e iluminados y formas rotas en el decorado.

Cuando usamos grandes angulares, intentaremos que las personas que figuren en el encuadre estén en el centro, ya que si se encuentran en los laterales saldrán más deformadas y más «anchas».  Además, romperán el efecto óptico de profundidad creado con el objetivo. Aquí hay un claro ejemplo en el que la presentadora rompe la composición. Es como si su cuerpo no fuera proporcional al resto de la imagen.

Fotografía tomada por @scrab19

El NO-DO norcoreano

Cada periodista tiene su forma de dar las noticias y de contar las cosas. Hay presentadores que les gusta gesticular más, otros se mantienen inmóviles con los brazos pegados a la mesa, otros juguetean con el bolígrafo, otros enfatizan y entonan más.

Pero me llamó realmente la atención el otro día, la expresentadora de las noticias de la televisión de Corea del Norte, Ri Chun Hui. Digo expresentadora, porque desde el 24 de enero de 2012 ya no acerca a los espectadores norcoreanos la actualidad que su lider, Kim Jong-un, quiere que se vea. Se jubiló a la edad de los 69 años tras estar más de treita años ligada a la KCTV, la televisión estatal, y única en todo Corea.

Su estilo es muy eufórico, llegando incluso a cansar. Exuberante cuando habla de las hazañas de su líder y estontóreo cuando narra las acciones llevadas acabo por el gobierno estadounidense o surcoreano. Para un extranjero su estilo resulta incluso incómido y poco serio, pero ya tiene un séquito de seguidores en su país.

Pero qué mejor que lo veáis y escucheis vosotros mismos:

La puesta en escena también es muy sencilla. Tras la cabecera -con la bandera de Corea del Norte-, un plano medio en la mesa durante todo el informativo. La mesa de madera es bastante corriente y la silla no tiene ruedas. El decorado está compuesto por una fotografía de la ciudad de Pyongyang al fondo y un plasma a la izquierda. Es tan -digamos- cutre, que el plató nos recuerda a los típicos que se usan en los telediarios amateurs de Youtube.

Los medios técnicos también son limitados. Dos cámaras de ENG de la marca Sony y de calidad de imagen media apoyadas en trípodes con dollys, y sin autocue. Es decir, que Ri Chum Hiu no lee las noticias, sino las cuenta directamente. Al lado de las cámaras hay dos monitores en los que se ve reflejada. En cuanto a la sala de realización (si es que se le puede llamar así), es un cuartucho con un par de ordenadores y una mesa de control.

Vamos, nada comparable a las instalaciones que puede llegar a tener una televisión estatal. Este es un reportaje que hizo la televisión china CCTV a la conocida newsreader Ri Chum Hui, donde se puede ver todo lo que estoy comentando.